Hasta dónde llega un menú digital gratis
Las herramientas gratis hacen bien el trabajo que hacen. Saber dónde termina ese trabajo te ahorra hacer todo esto dos veces.
Hay una docena de servicios que te generan un código QR y te publican la carta sin cobrarte nada. Son buenos. Si lo único que necesitas es que el comensal lea el menú en su teléfono, uno de ellos te resuelve la tarde y no tienes por qué pagar por eso.
Lo que sí hacen bien
- Un código por mesa y una página que abre en el navegador.
- Fotos, precios y categorías, sin que nadie instale nada.
- Cambiar un precio sin volver a la imprenta.
- Marcar un platillo agotado, en los que lo traen.
Eso es un menú digital, y está resuelto. La pregunta no es si el gratis sirve, es hasta dónde.
Vale la pena decirlo porque mucha gente paga de más por esta parte. Si tienes una panadería con un mostrador y una vitrina, o un food truck con doce cosas en la lista, probablemente no necesites nada más que esto en todo el año.
La línea, y es una línea clara
La línea está donde el comensal deja de leer y empieza a pedir. Leer es una página; pedir es un pedido que tiene que llegar a alguien, en una cocina, con un número de mesa encima, y quedarse guardado cuando termine la noche.
Del otro lado de esa línea aparece todo lo que cuesta dinero mantener: una pantalla en la cocina, un tablero que no se pierde pedidos cuando el internet parpadea, quién tomó qué, y una caja que cuadra al cierre. Ningún plan gratis carga eso de forma sostenida, y el que lo intenta te pone un tope — veinte pedidos al mes, una sucursal, el logo de ellos en tu página.
La pregunta que lo decide
¿Tu personal va a seguir anotando en papel? Si la respuesta es sí, el gratis te alcanza y deberías quedarte ahí. Si lo que quieres es que el pedido salga de la mesa y llegue solo a la cocina, estás comprando otra cosa, y conviene comprarla una sola vez.
Qué revisar antes de comprometerte
- ¿La dirección es tuya o vive bajo el dominio de ellos? Los códigos impresos apuntan a esa dirección.
- ¿Puedes exportar tu menú, o lo vas a volver a capturar en otro lado?
- ¿Aparece su marca en la página que ve tu comensal?
- ¿El tope está en los pedidos, en las mesas o en las sucursales?
- ¿Qué pasa el mes que tu local se llena y pasas el tope?
Lo caro de una herramienta gratis nunca es el precio. Es pegar cuarenta códigos en cuarenta mesas dos veces.
Tu menú puede estar en vivo esta noche
Aquí armas el menú completo gratis — cada platillo, cada precio, el diseño — y pagas en el momento en que decides ponerlo frente a un comensal. Los pedidos en mesa, la cocina y los números vienen en el mismo precio, sin comisión.
Empezar